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Combatir la soledad con Magia 1 abril 2008

Posted by alquimista78 in Musica, Personales, Soledad.
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Miedo a la soledad.

Sí, a no tener con quien contar, en quien apoyarme, a quien abrazar, miedo a la soledad.

Y ya no es miedo a la soledad en si, es miedo a sentir soledad.

Puede que sea porque falta esa persona que llena todos los rincones de tu ser con luz, puede que sea porque esa persona no te comprende o no te corresponde.

Puede que sienta que nadie me comprende. ¿Eso es cierto? En realidad, me da igual… el sentimiento está y es cada vez más fuerte.

Yo, me siento muy solo, pero imagino que a veces me lo busco…

Sí, me busco la soledad no contando lo que me ocurre a la gente, por vergüenza, por miedo, por creer que no les importa… Pero hay cosas que considero que se deben tragar solos, ¿verdad?

A menudo, cuanto más rodeados de gente estamos más solos nos sentimos. Las nuevas tecnologías te rodean de gente, de desconocidos, pero a menudo eso no alcanza, una caricia, un beso, un apretón de manos es más fuerte que una insípida carita feliz.

En general se dice AMIGO a todos como una generalidad, y en el día a día aún no veo que el concepto amistad tome un cuerpo humano en la virtualidad de la red.

Viendo como mi abuela despedía a mi abuelo me hizo entender que el alma necesita saber por quien se vive y se muere, necesita del contacto con otros hombres que sean algo más que un simple brote de emociones. Necesita “almas gemelas” que compartan su camino, sus sueños, y sus luchas. Un hombre sin almas cercanas, sin compañeros unidos por un mismo camino, está realmente solo y así me siento últimamente.Lo que quiero alcanzar lo describe muy bien esta canción necesito de esa magia para combatir la soledad.

 Magic (Colbie Caillat)

http://www.goear.com/files/sst4/4c8c695251608ba761f4bd83725160f0.mp3″

 V1: You’ve got magic inside your finger tips

its leaking out all over my skin

everytime that i get close to you

your makin me weak with the way you

look through those eyes

 

C: And all i see is your face

all i need is your touch

wake me up with your lips

come at me from up above

yeaaaa, oh i need you

 

V2: I remember the way that you move

your dancin easily through my dreams

its hittin me harder and harder with all your smiles

you are crazy gentle in the way you kiss

 

C: All i see is your face

all i need is your touch

wake me up with your lips

come at me from up above

 

B: Oh baby i need you

to see me, the way i see you

lovely, wide awake in

the middle of my dreams

 

C: And all i see is your face

all i need is your touch

wake me up with your lips

come at me from up above

 

C: All i see is your face

all i need is your touch

wake me up with your lips

come at me from up above

yeaaaa, oh oh da da da do do do do do

ahhhhhh, i ….. i need you

Hoy no paso el test de Shapiro-Wilk 9 octubre 2007

Posted by alquimista78 in Matemática, Personales, Soledad, Tradiciones.
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Hoy siento que no paso la prueba de Shapiro-Wilk (mi p, está por debajo del 0,01), será el tiempo que pasa y yo todavía sin alguien con quien caminar, será por los libros que compré y aún no he leído, será por el espejo que no muestra lo que quiero ver, será por las tardes en que salía a jugar con los amigos de la cuadra que ya nunca volverán, será por las amistades lejanas, será por los afectos que ya no están, o por las risas compartidas en los velorios (los nervios me hacen reír), ¿o será porque la vida misma no pasa la prueba Shapiro-Wilk?

PD. Este post se contradice con un post anterior. Y si es así! mis días cambian de la normalidad a la no normalidad.

Ustedes ¿encontraron a su Wally? (Cortometraje 1) 4 agosto 2007

Posted by alquimista78 in Cortometraje, Costumbres, Mi país, Soledad.
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Estimados lectores y amigos aquí ando nuevamente intentando encontrar mi norte.

Mientras transcurre mi búsqueda quiero contarles que desde hoy pienso regalarles, para cada fin de semana, un cortometraje distinto, existen varios y muy buenos (please si quieren colaborar siempre serán bien recibidos nuevos cortos).

Para aquellos que no salen en la noche de hoy, esto les va a venir bien ya que en la tele y en el cine no hay mucho para ver.

El corto elegido para inaugurar esta sección se llama “Medianeras” de Gustavo Taretto. Dura aproximadamente 28 min.

El tópico del corto tiene que ver con dos post que he publicado anteriormente Un rayo de luz para esos días oscuros de soledad y Buenos Aires tiene ese no se que, ya que en él se ven condensados la soledad y la visión del alienante mundo actual de una gran ciudad como lo es Capital Federal. Medianeras es el escenario de la historia en la que Mariana y Martín viven historias parecidas, soledades parecidas, neurosis parecidas, en síntesis vidas paralelas, incluso viven en la misma calle pero no pueden encontrarse, no pueden conocerse. Lo que los une también es lo que los separa, las medianeras.

Espero que les guste.

P/D1: También espero que comenten que les pareció. Léase como reproche a mis amigos que me leen pero no me dicen que les parece. Sí es para vos Seba y para vos Geo, para vos Diego (pero por favor evita los adjetivos calificativos que usas siempre cuando hablás de mi) y para vos Yaninón, ups perdón quise decir Yanina.

P/D2: Prometo escribir post más alegres, sí se los prometo.

P/D3: Se preguntarán que tiene que ver el titulo del post con todo lo que les conté anteriormente, bueno vean el corto. Por lo pronto yo sigo buscando a mi Wally.

Primera Parte

Segunda Parte

Tercera Parte

Un rayo de luz para esos días oscuros de soledad 22 julio 2007

Posted by alquimista78 in Cuento, Soledad.
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Estimados lectores hoy me he levantado bastante bajoniado, sin fuerzas para levantarme de la cama. Anoche antes de acostarme hice un balance de mi vida y me vinieron solo cosas malas, a pesar de que también he pasado por cosas muy buenas. Pero cuando el fantasma de la depresión me visita veo todo gris oscuro. En estos momentos me siento solo (es uno de los temores más grandes que sufro cuando me deprimo, tengo pánico a la soledad, no me gustaría morir solo sin alguien que te ha querido a tu lado) y no hago nada por remediarlo me aislo más, no quiero que la gente de mi alrededor cargue con mis locuras.

Navegando por un blog de María he leido el siguiente cuento Sufí que ha enviado un rayo de luz en este día oscuro, lo quiero compartir con ustedes:

 

EL ANILLO

-Vengo maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no hago nada bien, que soy torpe, nadie me quiere por eso estoy solo.

 

¿Cómo puedo mejorar?¿Qué puedo hacer para que me valoren más?
El maestro le dijo: -Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizá después… -Y haciendo una pausa agregó: -Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y tal vez después pueda ayudar.

 

-E… encantado maestro -titubeó el joven, pero sintió que otra vez era -Bien -asintió el maestro. Se quitó un anillo que llevaba puesto en el dedo pequeño de la mano izquierda y se lo dio al muchacho, agregó: -toma el caballo que está ahí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete y regresa lo más rápido que puedas.

 

El joven tomó el anillo y partió. Apenas llegó, empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara, hasta que un viejito se tomó la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.

 

Después de ofrecer su joya a todo el que se cruzaba en su camino, y abatido por su fracaso, montó su caballo y regresó. Entró a la habitación, donde estaba el maestro, y le dijo: -Maestro, lo siento pero no es posible conseguir lo que me pediste. Quizá pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que pueda engañar a nadie respecto al verdadero valor del anillo.

 

-Qué importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro -Debemos primero saber el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. Quién mejor que él para saberlo. Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuánto te da por él. No importa lo que ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

 

Llegó a la joyería, el joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó, y luego dijo: -Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

 

-¿Cincuenta y ocho monedas? – exclamó el joven. -Sí -replicó el joyero -Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé… Si la venta es urgente…

 

El joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido. Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo.

 

-Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única.

 

Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto.

 

¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

 

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.