jump to navigation

El diablo es Cristiano 7 enero 2009

Posted by alquimista78 in Libro, Religión.
Tags: , ,
trackback

Este es uno de tres post intitulados el diablo es… En ellos mostraré y comentaré la visión del periodista y escritor Eduardo Galeano que plasma en su último libro (Espejos. Una historia casi universal) sobre distintos sucesos históricos relacionados con la religión.

Los cristianos no deberían poder arrojar ni la primera ni ninguna piedra ya que la historia les impide hacerlo.

1. Las Cruzadas

A lo largo de más de un siglo y medio, Europa lanzó ocho cruzadas rumbo a las tierras infieles de oriente.

El Islam, que usurpaba el santo sepulcro de Jesús, era el remoto enemigo. Pero de paso, como les quedaba en camino, estos guerreros de la fe aprovechaban para limpiar otros mapas.

La guerra santa empezaba por casa.

La primera cruzada incendió las sinagogas y no dejó ni un solo judío vivo en Mainz y en otras ciudades alemanas.

La cuarta cruzada salió hacia Jerusalén, pero nunca llegó. Los guerreros cristianos se detuvieron en la cristiana Constantinopla, ciudad opulenta, y durante tres días y tres noches la saquearon todita, sin perdonar iglesias ni monasterios, y cuando ya no quedaban mujeres por violar ni palacios por vaciar se quedaron a disfrutar del botín y olvidaron el destino final de su sagrada empresa.

Pocos años después, en 1209, otra Cruzada se inició exterminando cristianos en suelo francés.

Los cátaros, cristianos puritanos, se negaban a aceptar el poder del rey y del Papa, y creían que toda guerra ofendía a Dios, incluyendo las guerras que se hacían, como las cruzadas, en nombre de Dios. Esta herejía, muy popular, fue extirpada de raíz. De ciudad en ciudad, de castillo en castillo, de aldea en aldea. La más feroz matanza ocurrió en Bézier. Allí fueron todos pasados a cuchillo. Todos: los cátaros y los católicos también. En vano algunos buscaron refugio en la catedral. Nadie se salvó de la degollatina general. El tiempo no daba para distinguir quién era quién.

Según algunas versiones, el arzobispo Arnaud-Amaury, duque de Narbona, delegado del Papa, lo tenía claro. Mandó:

– Mátenlos a todos. Ya sabrá Dios reconocer a los suyos.

2.  La Santa Inquisición

En uno de sus frescos, en una capilla de Padua, el Giotto mostró los tormentos que los diablos infligían a los pecadores en el infierno.

Como en otras obras de otros artistas de la época, los instrumentos del suplicio infernal provocaban espanto y miedo. Y cualquiera podía reconocer, en ese muestrario, las herramientas que la Santa Inquisición utilizaba para imponer la fe católica. Dios inspiraba a su peor enemigo: Satanás imitaba, en el infierno, la tecnología del dolor que los inquisidores aplicaban en la tierra.

El castigo confirmaba que este mundo no era más que un ensayo general del infierno. En el Más Acá y en el Más Allá, la desobediencia merecía el mismo premio.


El conocimiento es pecado. Adán y Eva comieron los frutos de ese árbol y así les fue.

Algún tiempo después, Nicolás Copérnico, Giordano Bruno y Galileo Galilei sufrieron castigo por haber comprobado que la tierra gira alrededor del sol.

Copérnico no se atrevió a publicar la escandalosa revelación, hasta que sintió que la muerte estaba cerca. La iglesia católica incluyó su obra en el Índex de los libros prohibidos.

Bruno, poeta errante, divulgó por los caminos la herejía de Copérnico: el mundo no era el centro del universo, sino apenas uno de los astros del sistema solar. La Santa Inquisición lo encerró ocho años en un calabozo. Varias veces le ofreció el arrepentimiento, y varias veces Bruno se negó. Por fin este cabeza dura fue quemado, ante un gentío, en el mercado romano de Campo dei Fiori. Mientras ardía, le acercaron un crucifijo a los labios. Él volvió la cara.

Unos años después, explorando los cielos con los treinta y dos lentes de aumento de su telescopio, Galileo confirmó que el condenado tenía razón.

Fue preso por blasfemia.

En los interrogatorios, se derrumbó.

En alta voz juró que maldecía a quien creyera que el mundo se movía en torno al sol.

Y por lo bajito murmuró, según dicen, la frase que le dio fama eterna.

Galileo dijo entre dientes “Eppur si muove” (y sin embargo, se mueve).

El libro `Malleus Maleficarum´, recomendaba el más despiadado exorcismo contra el demonio que lleva tetas y pelo largo.

Comenta Galeano que fue escrito por dos alemanes a pedido del Papa de turno.

Los autores demostraban que las brujas, harén de Satán, representaban a las mujeres en estado natural, porque toda brujería proviene de la lujuria carnal, que en las mujeres es insaciable. Y advertían que esos seres de aspecto bello, contacto fétido y mortal compañía encantaban a los hombres y los atraían, silbido de serpientes, colas de escorpión, para aniquilarlos.

Este tratado de criminología aconsejaba someter a tormento a todas las sospechosas de brujería. Si confesaban, merecían el fuego. Si no confesaban, también, porque solo una bruja, fortalecida por su amante el diablo en los aquelarres, podía resistir semejante suplicio sin soltar la lengua.

El Papa Honorio III había sentenciado:

-Las mujeres no deben hablar. Sus labios llevan el estigma de Eva, que perdió a los hombres.

Ocho siglos después, la Iglesia Católica le sigue negando el púlpito.

3.  Declaraciones del Papa Benedicto XVI

La iglesia Católica inventó el infierno y también inventó al diablo.

El antiguo testamento no mencionaba esa parrilla perpetua ni aparecía en sus páginas este monstruo que huele a azufre, usa tridente y tiene cuernos y rabo, garras y pezuñas, patas de chivo y alas de dragón.

Pero la iglesia se preguntó: ¿Qué será de la recompensa sin el castigo? ¿Qué será de la obediencia sin el miedo?

Y se preguntó: ¿Qué será de Dios sin el Diablo? ¿Qué será del Bien sin el Mal?

Y la iglesia comprobó que la amenaza del infierno es más eficaz que la promesa del cielo, y desde entonces sus doctores y santos padres nos aterrorizan anunciándonos el suplicio del fuego en los abismos donde reina el maligno.

En el año 2007, el papa Benedicto XVI lo confirmó:

– Hay infierno. Y es eterno.

Comentarios»

1. Lisandro - 7 enero 2009

muy buena reseña e interesantes datos! besos y feliz año nuevo!!!!

2. Alquimista78 - 7 enero 2009

heyyy amigo como va tanto tiempo. Me alegro que te gustara el post. Te mando un saludo grande y también te deseo lo mejor para este año.

3. alexander ramirez - 28 marzo 2009

me prece excelente que haya gente que tambien conozca del tema y que nos quite la benda de los ojos

4. hillary - 8 julio 2009

oye diablo tu eres cochino y tu porque ases que las personas peleen tu dices ser amigo de todos pero si lo fueras no arias peliase alas personas vdime que pensamientos tengo si y como me llamo

5. Isaul - 4 enero 2010

el diablo si existe y no es broma ni tradición ni conocimiento tan solo de la historia católica,no se porque pones conceptos y palabras las cuales no conoces, hablas de aquello que nunca has vivido ni experiementado,si conocierasa Dios también sabrias que existe un enemigo que pervierte y enfrenta al ser humano contra otro humano, todo viene de Dios y todo va hacia EL

6. Anónimo - 15 octubre 2012

El diablo existe, yo lo he visto.


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s