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El arte de la tortura 12 enero 2008

Posted by alquimista78 in Actualidad, Costumbres, Cuento, Tradiciones.
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El preparativo había comenzado 24 horas antes. Hacía un día que lo mantenían a oscuras. Le colgaron sacos de arena durante horas, le golpearon en los testículos y los riñones y le provocaron una copiosa diarrea para que llegue al “espectáculo” débil y desorientado. La grasa que le habían untado en los ojos le dificultaba la visión.  Sentía un fuerte ardor en las patas que le impedía mantenerse quieto, quizás debido a la sustancia que le habían esparcido unos minutos antes.

La hora había llegado y él debía salir al ruedo. Cuando abrieron la puerta donde lo tenían encerrado, la luz y el griterío de la gente que asistió al “espectáculo” cumplió su cometido, aterrarlo. Intentó escapar saltando las barreras, pero no lo logró.

Al ver la energía que poseía, el torero hizo una seña al picador que estaba esperando en su caballo. El primer impacto de la lanza perforó su lomo y le destrozó músculos y lesionó vasos y nervios, el dolor fue inconmensurable. Pero esto era recién el comienzo de un largo camino de sufrimiento.

Intentando calmar el dolor se acercó al torero que con un movimiento casi de baile le hincó la primera de tres banderillas.  Estas tenían como fin asegurar que la hemorragia causada por las lanzas de los picadores continúe y prolongue el desgarre y ahondamiento de las heridas internas.

El dolor se intensificó, sintió como si miles de vidrios se le clavaban en la carne desde adentro hacia afuera.

Luego de la tercera banderilla que llevaba clavada en su lomo la pérdida de sangre y las heridas en la espina dorsal eran tan graves que le impedían levantar la cabeza de forma normal. Esto facilitó el acercamiento del torero, que al comprobar que se encontraba exhausto y moribundo, comenzó a pavonearse con pases artísticos al son de los aplausos y el ole del público.

El torero extrajo un brillante objeto, el cual no pudo distinguir precisamente que era, hasta que la sintió en su cuerpo. La espada de 80 cm se introdujo en la carne destrozándole un pulmón y su hígado. La suerte no estaba de su lado, su vida podría haber acabado ahí, en ese preciso instante si el arma hubiera atravesado alguna arteria principal.

A pesar del dolor que sentía, se resistió a caer y en un intento desesperado por sobrevivir se encaminó penosamente hacia la puerta por donde lo hicieron entrar buscando una salida a tanto sufrimiento. Cuando estaba a unos pocos metros nuevamente el dolor se apoderó de su cuerpo. Lo habían apuñalado por la espalda en una forma cobarde. La nueva arma era el “descabello”, otra larga espada que termina en una cuchilla de 10 cm.

En ese momento cayó abatido pero no por voluntad propia, sino porque sus patas no le respondían, la cuchilla le había seccionado la médula espinal a la altura de las vértebras atlas y axis. Sin poder moverse tendido en la arena envuelto en un charco de sangre que no solo emanaba de las heridas sino también de su boca, percibió como era arrastrado a través de la puerta de entrada y poco a poco el dolor y su vida se fueron apagando.

 

Toro

 

INTERNATIONAL MOVEMENT AGAINST BULLFIGHTS

Comentarios»

1. Lisandro - 14 enero 2008

ni quiero leer. me parece un horror. mucho menos ver.

2. ilse - 27 enero 2008

la neta esas mamadas no van pinches culeros

3. Taurino - 11 octubre 2009

Viva la fiesta nacional.Seguro que no dicen lo mismo cuando se comen un filete.

4. se puede vivir sin carne - 8 agosto 2010

JJAJA aqui en Catalunya esperamos que llegue pronto el 2012 y acabe ya esta tortura animal . . .


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