Perú en ruinas 22 Agosto 2007
Posted by alquimista78 in Actualidad, Recuerdos.8 comments
Acabo de ver la Liga (telefé) hoy el programa mostró la tragedia de Perú. Ronnie Arias estuvo en Pisco, una población de 130.000 habitantes, situado a 240 km al sur de Lima, es el lugar más afectado, allí se han reportado 308 fallecidos.
¿Porque decidí crear este post? Debido a que no soy ajeno a estas tragedias y me sentí muy identificado con el sufrimiento de los hermanos Peruanos. Como todos saben (y los que no se enteran ahora) soy Santafesino y aunque no viví en carne propia la inundación del 2003, sí la sufrieron familiares y seres queridos. Al ver las imágenes del programa y al ver el sufrimiento de la gente inundaron mi mente recuerdos de dicha tragedia que sufrimos todos los Santafesinos.
Lo que se muestra en el programa es horrendo. El panorama es desolador, todo destruido, casas completamente destrozadas, al igual que iglesias, hospitales, y todo lo que se pueda observar, es escombros y polvo. La vista no encuentra lugar donde esconderse; para esquivar la desolación hay que cerrar los ojos.
En la plaza de Armas de Pisco se acumulan los muertos, centenares sin identificar, el tiempo dificulta esta tarea ya que el proceso de putrefacción deforma los cuerpos. El olor inunda todos los rincones. Al identificar a los cadáveres, los familiares están autorizados a llevárselos. A veces apenas son cuatro hombres; o mejor dicho, un padre y tres muchachos apenas adolescentes, los que entre el calor y la polvareda tratan de sacar de la zona un ataúd blanco. En él cargan a su hija y hermana, una adolescente de 14 años que la tragedia la obligó a cambiar su vestido blanco de 15 años por un traje de madera (a veces no entiendo porque la vida abandona antes de tiempo la eterna lucha contra la muerte y no solo frente a una tragedia como esta). Tras un centenar de metros recorridos, se toman un descanso depositando el féretro en el suelo y aprovechan para llorar. Los trajes de maderas no alcanzan, las bolsas plásticas tampoco y la procesión de cadáveres hacia el cementerio parece no tener fin.
No hay agua ni luz, la comida escasea, las miserias humanas abundan. Saqueos, robos, violencia, etc., etc. El sismo duró unos minutos, pero los riesgos y la desesperanza parecen eternos.
Estoy seguro que el peor dolor es el de los que sobrevivieron, muchos lo expresan con llantos, otros como una nenita de aproximadamente 12 años que con entereza estoica comenta que tenían que hacer los papeles de defunción de un tío que había muerto entre los escombros. Tras la pregunta de Ronnie de cómo se sentía, la nena le cuenta que estaba bien y se notaba bien. Ella creció estrepitosamente en estos días, todos los niños que pudieron sobrevivir crecieron mucho más en estos últimos días que en su corta vida. Esto no son más que esquirlas del sismo porque en Pisco ya no quedan casi niños, existen adultos en cuerpo de niños.












