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Representante oficial de la mala suerte 3 Agosto 2007

Posted by alquimista78 in Cuento, Mala Suerte.
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Estimados lectores y amigos me he ausentado estos días (Emi, no estaba metido en ningún agujero) ya que como es habitual en estos últimos meses he recibido una noticia que me puso otra vez en esa situación horrible que es la depresión (Yo antes no era así). La noticia llegó el viernes. Parece que no me voy a la madre patria. Sí, como lo leyeron, no me voy a España; ahora les cuento:

El año pasado me había inscripto en una beca para realizar mis estudios de postgrado en España, para lo cual llené formularios extensísimos y jodí a gente para que sean mis referentes, envié papeles de todo tipo esperando que dicho esfuerzo y dedicación dieran sus frutos. El día 2 de junio pasado pude cosechar algo de lo sembrado ya que me informaron por correo electrónico que había salido favorecido con una beca, la cual cubría los gastos de matrícula, un monto de 1500 euros mensuales, servicio médico, seguro, etc todo esto por dos años que duraba la carrera. Pero ….(siempre hay un pero) me informaban que la carrera que había elegido no se encontraba dentro de la lista de carreras oficiales de la comunidad europea (porque no aparece ahora como master oficial, dado que cuando yo completé la inscripción de la beca si aparecía?, esa es otra historia, burocracia a lo español), con lo cual me incitaban a que me inscriba en otra que posea las mismas características. En ese mismo instante comencé a buscar y encontré, mi rumbo cambiaría de Madrid a Barcelona. Nuevamente a llenar formularios enviar documentación, conseguir director y a esperar a que la nueva universidad me acepte como alumno regular de la carrera.

Como ya les adelanté la noticia llegó el viernes, quedé en la lista de suplentes con lo cual es poco probable que pueda asistir, la única opción es que alguien de los aceptados se baje. Los tiempos se acaban para informar al ente que otorga la beca sobre el cambio y necesito si o si una carta en la que se especifique que soy alumno regular, con lo cual supongo que perderé la tan preciada beca.

Mi pregunta ahora es ¿existe la mala suerte? En principio podría decir que si y que yo soy el representante oficial (les conté algo de muchas cosas que me pasaron en estos meses). Hay momentos en que siento que soy como el rey midas pero a la inversa. Que soy como ese dibujo animado al cual lo seguía la nubecita negra y le llovía solo a él, se acuerdan?

Pero ahora ya un poco más repuesto creo que es solo una racha mala por la que estoy pasando que en algún momento tiene que pasar (espero que sea pronto), que estas rachas son simplemente oportunidad que me está dando la vida para poder crecer (esto lo puedo reflexionar ahora ya más tranqui y con los consejos de Diego, gracias por todo viejo te voy a extrañar cuando te vayas a Brasil).

Me despido de ustedes por hoy con este cuento escrito por un anónimo y les dejo una canción:

Había una vez un campesino chino, pobre pero sabio, que trabajaba la tierra duramente con su hijo.

Un día el hijo le dijo:

- ¡Padre, qué desgracia! ¡Se nos ha ido el caballo!

- ¿Porqué le llamas desgracia? – respondió el padre -Veremos lo que trae el tiempo…

A los pocos días el caballo regresó acompañado de otro caballo.

- ¡Padre, qué suerte! – exclamó esta vez el muchacho -Nuestro caballo ha traído otro caballo.

- ¿Porqué le llamas suerte? – repuso el padre -Veamos qué nos trae el tiempo…

En unos cuantos días más el muchacho quiso montar el caballo nuevo, y éste, no acostumbrado al jinete, se encabritó y lo arrojó al suelo.

El muchacho se quebró una pierna…

- ¡Padre, qué desgracia! – Exclamó ahora el muchacho -¡Me he quebrado la pierna!

Y el padre, retomando su experiencia y sabiduría sentenció

- ¿Porqué le llamas desgracia? -Veamos lo que trae el tiempo…

El muchacho no se convenció de la filosofía del padre, sino que gimoteaba en su cama.

Pocos días después pasaron por la aldea los enviados del rey, buscando jóvenes para llevárselos a la guerra.

Vinieron a la casa del anciano, pero como vieron al joven con su pierna entablillada, lo dejaron y siguieron de largo.

El joven comprendió entonces que nunca hay que dar ni la desgracia ni la fortuna como absolutas, sino que siempre hay que darle tiempo al tiempo, para ver si algo es malo o bueno.

La vida da tantas vueltas, y es tan paradójico su desarrollo, que lo malo se hace bueno, y lo bueno, malo.

 

 

Maldita Suerte (Víctor Emanuelle y Sin Bandera)